miércoles, 1 de septiembre de 2010

El Verdadero Amor.

Pretender sentirse a salvo en la relación inevitablemente engendra sufrimiento y temor. Esta búsqueda de seguridad es una invitación a la inseguridad. ¿Han hallado ustedes alguna vez seguridad en alguna de sus relaciones? ¿Sí? La mayoría de nosotros deseamos la seguridad de amar y de ser amados, pero ¿existe amor cuando cada uno de nosotros busca su propia seguridad y sigue su propio camino particular? No somos amados porque no sabemos cómo amar.
¿Qué es el amor? Esta palabra está tan recargada y viciada que apenas me gusta usarla. Todo el mundo habla del amor: revistas, periódicos y predicadores hablan del amor sin cesar. Amo a mi país, amo a mi rey, me encanta ese libro, me gusta aquella montaña, amo el placer, amo a mi esposa, amo a Dios. ¿Es el amor una idea? Si lo es, puede ser cultivada, alimentada, acariciada, dirigida y retorcida como les plazca. Cuando dicen que aman a Dios, ¿qué es lo que esto significa? Significa que aman una proyección de su propia imaginación, una proyección de sí mismos, revestida de ciertas formas de respetabilidad de acuerdo con lo que piensan que es noble y sagrado. Cuando adoran a Dios, se están adorando a sí mismos -y eso no es amor.
Al no poder aclarar esta cosa humana llamada amor, nos refugiamos en abstracciones. El amor puede que sea la solución última y definitiva de todas las dificultades del hombre, de todos sus problemas y afanes. ¿Cómo llegaremos pues a descubrir lo que es el amor? ¿Con una simple definición? La iglesia lo ha definido de una manera, la sociedad de otra, y existen toda clase de desviaciones y perversiones. Adorar a alguien, acostarse con alguien, el intercambio emocional, el compañerismo... ¿es eso lo que entendemos por amor? Esto ha norma, el patrón; pero ha resultado tan tremendamente personal, tan sensual y limitado que las religiones han declarado que el amor es mucho más que eso. Ven que en lo que ellos llaman amor humano existe placer, competitividad, celos, deseos de poseer, de retener, de controlar y de interferir en el modo de pensar del otro. Y conociendo la complejidad de todo esto dicen que tiene que haber otra clase de amor: divino, bello, intacto, incorrupto.
En todo el mundo, los que la gente suele llamar hombres santos han sostenido que mirar a una mujer es absolutamente malo; dicen que uno no puede acercarse a Dios si se recrea en el sexo; por esta razón lo dejan de lado, aun cuando el sexo les devora. Pero al negar la sexualidad se sacan los ojos y se cortan la lengua, porque niegan toda la belleza de la tierra. Han dejado morir su corazón y su mente; son seres humanos resecos; han desterrado la belleza, porque la belleza va asociada con la mujer.
¿Puede el amor dividirse en sagrado y profano, humano y divino, o existe sólo amor? ¿Es el amor de uno sólo o no de muchos? Si digo: "Te amo", ¿excluye esto el amor hacia otros? ¿Es el amor personal o impersonal? ¿Moral o inmoral? ¿Familiar o no-familiar? Si uno ama a la humanidad, ¿puede amar lo particular? ¿Es el amor un sentimiento? ¿Es una emoción? ¿Es el amor placer y deseo? Todas estas preguntas indican -¿no es cierto?- que tenemos ideas sobre el amor, ideas acerca de lo que el amor debería ser o lo que no debería ser. Dividir cualquier cosa en lo que debería ser y lo que es, es el modo más engañoso de habérselas con la vida.
Ahora bien, ¿cómo voy yo a descubrir lo que esta llama a la cual llamamos amor? No de qué forma expresarla a otro, sino qué significa en sí misma. Primeramente descartaré lo que la iglesia, la sociedad, mis padres y amigos, lo que todas las personas y libros han dicho de ella, puesto que quiero averiguar por mí mismo lo que ella es. He aquí un problema enorme que involucra a toda la humanidad. Ha habido mil maneras de definirla y yo mismo me hallo atrapado en un patrón o en otro, según lo que me gusta y me place por el momento.
Entonces, para comprenderlo, ¿no debería en primer lugar liberarme yo mismo de todas mis inclinaciones y prejuicios? Me siento confundido y desgarrado por mis propios deseos, y por ello me digo a mí mismo: "Aclara antes tu propia confusión. Tal vez seas capaz de descubrir lo que es el amor, a través de lo que no lo es".
Los gobiernos dicen: "Ve y mata por amor a tu patria" ¿Es eso amor? La religión dice: "Renuncia al sexo por amor a Dios" ¿Es eso amor? ¿Es el amor deseo? No digan que no. Para la mayoría de nosotros lo es: deseo junto con el placer, placer derivado de los sentidos, del apego y de la satisfacción sexual. No estoy en contra del sexo, pero vean lo que él implica. Lo que el sexo les proporciona momentáneamente es el abandono total de sí mismos, pero luego vuelven otra vez a su malestar. Y por esto desean ustedes repetir una y otra vez ese estado en el cual no existe preocupación alguna, ni problema ni el propio yo. Usted dice que ama a su esposa.
En este amor está incluido el placer sexual, el placer de tener a alguien en casa que se cuide de sus hijos, que cocine... Usted depende de ella; ella le ha entregado su cuerpo, sus emociones, su aliento, un cierto sentimiento de seguridad y bienestar. Luego ella se aparta de usted; se aburre o se va con otro y todo el equilibrio emocional de usted se destruye. Esta perturbación, que a usted no le gusta, se llama celos. En ellos hay dolor, ansiedad, odio y violencia. De modo que lo que ustedes están en verdad diciendo es: "En tanto tú me pertenezcas, te amo; pero desde el momento en que no sea así, empiezo a odiarte. Mientras pueda yo contar contigo para satisfacer mis exigencias sexuales o de la clase que sean, te amo, pero en el momento en que dejes de proporcionarme lo que quiero, no me gustas". Así es que hay antagonismos entre ustedes, hay separación; y cuando uno se siente separado de otro, allí no hay amor. Pero si usted puede vivir con su esposa sin que el pensamiento esté creando todos estos estados contradictorios, estas disputas incesantes consigo mismo, tal vez entonces -tal vez- conocerá lo que es amor. En ese momento usted es completamente libre, y también ella; mientras que si usted depende de ella para su placeres, es su esclavo. Es decir, cuando uno ama, tiene que haber libertad, no sólo respecto de la otra persona, sino también respecto de uno mismo.
En este pertenecer a otro, ser alimentado psicológicamente por otro y depender de otro, en todo esto habrá siempre ansiedad, temor, celos y sentimientos de culpabilidad; y mientras haya miedo no hay amor. Una mente dominada por el sufrimiento jamás conocerá lo que es amor; sentimentalismo y emotividad no tienen nada que ver con el amor. Del mismo modo, el amor no tiene nada que ver con placer ni con el deseo.
El amor no es producto del pensamiento, el cual es el pasado. El pensamiento no puede de ninguna manera cultivar el amor. El amor no está encerrado ni atrapado en los celos, ya que los celos son del pasado. El amor es siempre presente activo. No es: "te amaré", ni "te amé". Quien conoce el amor no seguirá a nadie. El amor no obedece. Cuando usted ama no hay respeto ni falta de respeto.
¿Saben ustedes lo que en realidad significa amar a alguien, amar sin odio, sin celos, sin enfados, sin querer interferir en lo que él está haciendo o pensando, sin condenar, sin comparar? ¿Saben lo que significa? Donde hay amor ¿hay comparación? Cuando usted ama a alguien con todo su corazón, con todo su cuerpo, con todo su ser, ¿hay comparación? Cuando usted se abandona totalmente a ese amor lo otro no existe.
¿Es el amor responsabilidad y deber? y ¿usará el amor estas palabras? Cuando ustedes hacen algo por deber, ¿hay amor en ello? En el deber no hay amor. La estructura del deber en la que el ser humano está atrapado le está destruyendo. En tanto usted se vea obligado a hacer algo porque es su deber, no ama lo que está haciendo. Cuando hay amor, no hay ni deber ni responsabilidad.
La mayoría de los padres piensan, desgraciadamente, que son responsables de sus hijos, y su sentido de responsabilidad adopta la forma de decirles lo que deben hacer y lo que no deben hacer, lo que deben llegar a ser y lo que no. Los padres quieren que sus hijos tengan una posición asegurada en la sociedad. Lo que ellos llaman responsabilidad forma parte de esa respetabilidad a la que adoran; y me parece a mí que donde hay respetabilidad no hay orden; lo que les interesa es solamente llegar a ser unos perfectos burgueses.
Al preparar a sus hijos para encajar en la sociedad están perpetuando las guerras, los conflictos y la brutalidad. ¿A eso llaman ustedes solicitud y amor? ; cuidar de verdad, tal como ustedes cuidarían de un árbol o de una planta, regándola, estudiando sus necesidades, el terreno más adecuado, atendiéndola con delicadeza y ternura. Pero cuando preparan a sus hijos para encajar en la sociedad, los están preparando para que los maten. Si amaran a sus hijos no tendrían guerra alguna.
Cuando usted pierde a alguien que ama, derrama lágrimas. ¿Son sus lágrimas por usted mismo o por el que ha muerto? ¿Está usted llorando por usted mismo o por el otro? ¿Ha llorado jamás por otro? ¿Ha llorado alguna vez por su hijo muerto en el campo de batalla? Sí, usted habrá llorado, pero, ¿le brotan las lágrimas por autocompasión o ha llorado porque se ha matado a un ser humano? Si llora por autocompasión, sus lágrimas no tienen sentido: está interesado en sí mismo. Si llora porque ha sido privado de alguien en quien había invertido mucho afecto, aquello no era verdadero afecto. Si llora por la muerte de su hermano, llore por él. Es muy fácil llorar por uno mismo porque él se ha ido. Claro que llora porque su corazón está afectado, pero no por él; está afectado sólo por autocompasión; y la autocompasión le vuelve duro, le encierra en sí mismo, le hace torpe y estúpido.
Cuando usted llora por sí mismo, ¿es eso amor? Llorar porque se siente solo, porque lo han abandonado, porque ha dejado de ser poderoso; quejarse de su suerte, de su entorno. Siempre usted llorando. Si comprende esto, que significa ponerse en contacto directo con ello, de la misma manera que tocaría un árbol, una columna o una mano, entonces verá que el sufrimiento es autocreado; el sufrimiento es creado por el pensamiento y el pensamiento es el resultado del tiempo.
Hace tres años tenía un hermano; ahora está muerto; me siento solo, dolorido; no tengo a nadie en quien buscar consuelo ni compañía; y eso me llena los ojos de lágrimas.
Pueden ver esto ocurriendo dentro de ustedes mismos, si se fijan bien en ello. Pueden verlo entera y completamente, con una sola mirada; no pasen tiempo analizándolo. Pueden ver en un instante toda la estructura y la naturaleza de esa cosa pequeña llamado "yo": Mis lágrimas, mi familia, mi patria, mi creencia, mi religión. Toda esa fealdad está dentro de ustedes. Cuando la ven con su corazón, no con su mente, cuando la ven desde el fondo mismo de su corazón, entonces tienen la llave que pondrá fin al sufrimiento.
El sufrimiento y el amor no pueden andar juntos. Pero en el mundo cristiano se ha idealizado el sufrir; se le ha puesto en una cruz y se ha adorado, dando a entender que uno jamás puede escapar del sufrimiento a no ser a través de aquella puerta particular. Y esta es toda la estructura de una sociedad religiosa explotadora.
Cuando usted pregunta qué es el amor, puede que se sienta demasiado temeroso para ver la respuesta. Puede significar una completa sacudida: que se disgregue la familia, que usted descubra que no ama a su esposa, a su marido o a sus hijos -¿no?- que tenga que destruir la casa que ha construido; puede que nunca regrese al templo.
Pero si todavía lo quiere averiguar, verá que el miedo no es amor, que la dependencia, los celos, la posesividad y la dominación no son amor, ni lo son la responsabilidad y el deber; la autocompasión no es amor, ni tampoco la agonía de no ser amado. El amor no es lo opuesto al odio, de la misma manera que la humildad no es lo opuesto de la vanidad. Así pues, si usted puede eliminar todo eso, no forzándolo, sino lavándolo igual que la lluvia limpia el polvo que se ha posado a lo largo de muchos días sobre las hojas; usted quizás dará con esa extraña flor por la que el hombre siempre suspira.
Si ustedes no tienen amor -no a cuentagotas, sino en abundancia- si no están llenos de él, el mundo va a un desastre. Ustedes saben intelectualmente que la unión de la humanidad es esencial, y que el amor es el único camino.
Pero, ¿quién les enseñará a amar? ¿Alguna autoridad, algún método o sistema les dirá cómo amar? Si alguien se lo cuenta, ello no es amor. ¿Pueden ustedes decir: "Voy a practicar el amor. Me sentaré día tras día y pensaré en él. Voy a practicar lo de ser amable y gentil, y me esforzaré por prestar atención a los demás"? ¿Quieren decir que pueden disciplinarse y ejercitar la voluntad para amar? Cuando ejercitan la disciplina y la voluntad, el amor se va por la ventana. Al practicar algún método o sistema para amar, usted puede volverse extraordinariamente listo o más amable, o puede entrar en un estado de no-violencia, pero eso no tienen en absoluto nada que ver con el amor.
En este mundo desértico y desgarrado no hay amor porque el placer y el deseo juegan el papel más importante. No obstante, sin amor su vida cotidiana carece de sentido. Y no pueden tener amor si no hay belleza. La belleza no es algo que se ve: un árbol hermoso, un cuadro bonito, un bello edificio o una bella mujer. Tan sólo hay belleza cuando su corazón y su mente conocen lo que es el amor. Sin amor y ese sentimiento de belleza no hay virtud.
Ustedes lo saben muy bien. Hagan lo que hagan -mejorar la sociedad, alimentar al pobre- ustedes sólo crearán más daño, ya que sin amor sólo hay fealdad y pobreza en su corazón y en su mente. Pero cuando hay amor y belleza, lo que quiera que hagan será correcto, y estará en orden. Si saben cómo amar, pueden hacer lo que quieran, porque él va a solucionar todos los demás problemas.
Así llegamos a la siguiente cuestión: ¿puede la mente llegar al amor sin disciplina, sin pensamiento ni imposiciones, sin libro alguno, maestro ni líder, dar con él del mismo modo que uno da con una hermosa puesta de sol?
Me parece que una cosa es absolutamente necesaria: la pasión sin motivo. Pasión que no es resultado de ningún compromiso ni apego; pasión que no es lujuria. Un hombre que desconoce lo que es pasión, jamás conocerá el amor, porque el amor adviene solamente cuando hay abandono total de uno mismo.
Una mente que está buscando no es una mente apasionada. Y llegar al amor sin buscarlo, es la única forma de hallarlo. Llegar a él, sin saberlo, y no como resultado del esfuerzo o la experiencia. Un amor así, descubrirán que no es del tiempo. Un amor de esta clase no es personal ni impersonal; es tanto singular como plural. Es igual que la flor cuyo perfume puede usted aspirar o no, y pasar de largo. Esa flor es para todos y para quienes se toman la molestia de olerla profundamente y contemplarla con deleite. Tanto si uno se halla cerca, en el jardín, como si está muy lejos, es lo mismo para la flor; porque está llena de ese perfume, y por lo tanto lo comparte con todos.
El amor es algo nuevo, fresco, vivo. No tiene ayer ni tiene mañana. Se encuentra más allá del torbellino del pensamiento. Es tan sólo la mente inocente la que conoce lo que es amor; y la mente inocente puede vivir en el mundo, que no es inocente. Hallar esta cosa extraordinaria que el hombre ha buscado sin cesar mediante el sacrificio, la devoción, por medio de la relación, a través del sexo y de cualquier clase de placer y dolor; es posible tan sólo cuando el pensamiento llega a comprenderse a sí mismo, y con toda naturalidad llega a su fin. El amor, entonces, no tiene opuesto; el amor no tiene conflicto.
Puede que usted pregunte: "Si encuentro ese amor, ¿qué le ocurrirá a mi esposa, a mis hijos, a mi familia? Ellos necesitan tener seguridad". Cuando ustedes se formulan una pregunta como ésta, es que nunca han salido del campo del pensamiento ni de la conciencia. Una vez salgan de este campo, jamás van a hacer una pregunta de esta naturaleza, porque conocerán lo que es el amor, en el cual no hay pensamiento, y por consiguiente tampoco hay tiempo. Puede que lean esto como hipnotizados y encantados, pero ir más allá del pensamiento y del tiempo -que significa ir más allá del sufrimiento- representa ser consciente de que existe una dimensión diferente, llamada amor.
No obstante, ustedes no saben cómo llegar a ese extraordinario manantial; ¿qué es lo que hacen? Si no saben qué hacer, no hacen nada ¿verdad? Nada en absoluto. En ese momento, internamente están en completo silencio. ¿Comprenden lo que eso significa? Significa que no buscan, que no desean ni persiguen nada. No existe ningún centro. Entonces hay amor.
Texto tomado del Boletín extra de abril de 1992 titulado "Krishnamurti en Brockwood Park - Inglaterra"

martes, 3 de agosto de 2010

Está bien leer el Tv y Novelas

Empecemos por la eterna estadística de que el mexicano lee medio libro al año. Ajá, y medio libro ¿de que tamaño? de mil páginas, de cien, ¿de cuantas? qué credibilidad tiene esta estadistica si no ofrece nada más.

Cuando la gente escucha esto se hace chiquita y le resta interés a dicha estadística, porque si es un problema de cultura nacional, entonces todos están mal, cuando uno está en el promedio entonces no es tan malo.

Debo confesar que alguna vez a mi me valía madre el dato y leer.

Este tema lo traigo al blog por varias razones:

1. No tengo ningún amigo ni conocido que tenga el hábito de leer, y eso es muy triste para mi.

2. Los libros son vistos como un sinónimo de tarea, escuela, obligación, flojera, viejo, biblioteca, aburrido, matado... y no como lo que realmente son.

3. Se critica mucho los libros de Carlos Cuauhtemoc Sanchez, los de "superación personal", "autoayuda" el de cañitas... y sin embargo es lo único que se ha leído. Porque no creo que se pueda criticar un libro sin antes leerlo o tener un amplio panorama previo.

Nos encontramos gloriosos libros que hacen leer a la gente, a veces no importa el contenido, lo importante es que poco a poco hacen de este hábito algo más común, me refiero a la saga de Harry Potter, Crepúsculo, El señor de los anillos, etc...

Y como ya había comentado se desperdician verdaderos momentos de oro para leer, por ejemplo en el transporte público, donde de acuerdo a mis estadisiticas de 30 personas sentadas 1 está leyendo, 4 con audifonos, y 25 pasando películas mentales por su mente, la mayoría tormentosas.

En el banco, las personas se la pasan viendo el reloj, haciendo ruidos con la boca expresando queja, y nuevamente pasando películas mentales (que le dije, que me dijo que hubiera hecho que hubiera pasado, tengo que pagar esto, tengo que hacer lo otro) nunca he visto a nadie leyendo en una fila o sala de espera de un banco.

En estéticas o consultorios es casi tan necesario como las tijeras y el bisturí, revistas de chismes mejor conocidas como Tv y Novelas y es inevitable tomarla, ver las fotos que siempre son buenas, la tipografía muy legible, los atractivos encabezados; hojearla, enterarse de la vida de la gente bonita (y no tanto) que no tiene ningún mérito más que el de ser famosa (y no tanto) y enterarnos de su vida como si fuera la del vecino como se habló en otro post por morbo.

Es sabido que el libro vaquero y las chambeadoras venden miles de ejemplares y junto con Tv y Notas son lo más vendido del mercado editorial mexicano.

Al final lo importante es leer un gran libro sobre programación neurolinguistica, vida de pareja, psicología infantil, vida espiritual, control de emociones o lo que sea que nos enseñe y prepare más, de forma que agarrar una chambeadora u hojear un Tv Notas no esté mal.



lunes, 22 de febrero de 2010

Excitación y emociones.

Si entras a un bar sin ideas preconcebidas y observas te darás cuenta.

La gente busca en el alcohol llegar a un estado que de otro modo no podría alcanzar. Lo mismo sucede con la música, ambos nos llevan fuera de nosotros, acaban con ese hastío de estar con uno mismo.

Nadie es real allí. Mucho ruido, poca luz, mucho maquillaje, aromas, actitudes, ropas, poses...

Se escucha la canción de moda y todos con el vaso en alto cantan al unisono, gritan, beben, no son ellos, hacen gestos, ríen, brindan... pero nunca son ellos.

Es increíble en lo que nos hemos convertido como sociedad, el poder que hemos dado al dinero y a sexo, motores de todo, es increíble que los fines de semana los ocupemos para salirnos de nosotros mismos en vez de ocuparlos para trabajar en nosotros mismos, cosa que nunca hacemos.

"El individuo que realiza con desesperación actividades artificiales para esconder a él mismo su vacuidad es aterrorizado secretamente por la pregunta -Pero ¿qué puedo encontrar para hacer?- Además, una percepción alerta de esta condición es un principio magnífico para destruir tanto la palpitación dolorosa como las actividades artificiales."

Pero claro socialmente esto es aceptado, bien visto y es un requisito indispensable para decirte chavo que asistas a fiestas antros, trajineras, marquesa, fines de semana en teques, cuerna, cocoyoc, viajes a acapulco, con alcohol y tonterías incluídas, esto es a lo que llamamos vivir. Porque nunca podemos estar con nosotros mismos, porque leer no es divertido, porque al momento de despertarnos estamos vacíos y tenemos que llamar a alguien hacer algo, un café, el cine, el teatro... Cuando el estado natural del hombre y su sabiduría está en la vacuidad.

Pero igualmente sin ideas preconcebidas, el fanatismo en el deporte, las doctrinas, la meditación... actividades aparentemente buenas, buscan lo mismo, salir del Yo, buscar en imágenes, credos, líderes, santos, grupos... lo que está dentro de nosotros.

"Y Siddhartha le decía:
-A mi no me parece así, amigo mío. Lo que he aprendido hasta a hora entre los samanas, ¡oh, Govinda!, lo hubiera podido aprender pronto y con facilidad, en cualquier taberna de barrio de burdeles, entre carreteros y jugadores de dados, hubiera podido aprenderlo, amigo mío.
Govinda contestaba:
-Siddhartha se burla de mí. ¿Cómo hubieras podido aprender ensimismamiento, el contener la respiración, la insensibilidad ante el hambre y el dolor, entre aquellos miserables?
Siddhartha decía en voz baja, como si hablara para sí:
 -¿Qué es el ensimismamiento? Qué es el abandono del cuerpo? ¿Qué es el ayuno? ¿Qué la contención del aliento? Es la huída del Yo, es un breve alejarse del tormento del ser Yo, es un corto embotamiento frente al dolor y la falta de sentido de la vida. La misma huída, el mismo breve embotamiento encuentra el boyero en el mesón cuando bebe su vino de arroz o la leche de coco fermentada. Entonces no siente ya su YO, ya no siente el dolor de la vida, entonces encuentra un breve embotamiento. Encuentra, dormitando sobre su taza de vino de arroz, los mismo que Siddhartha y Govinda encuentran cuando se evaden de sus cuerpos, tras largos ejercicios, y permanecen el No-Yo. Así es, ¡oh, Govinda!"

sábado, 30 de enero de 2010

La Música.

Piensa: siempre que sales, escuchas las mismas canciones, las de moda, las de cajón y para bailar, en las noches siempre haces lo mismo, antro, fiesta, lo que sea, es igual.

Somos una máquina repetidora de todo, y tenemos aparatitos que nos facilitan esta repetición, llámale zune, ipod, celular o tu compu... Una vez que en el trabajo pusieron por milésima vez al potrillo, me pregunté ¿Cuántas veces he escuchado esta canción y cuantas veces por decisión propia?

Y es que la música representa muchas cosas, escuchar al potrillo es parte de nuestra mexicaneidad, como muchos otros, muchos; escuchar a los "fuull the monkey and the mummies" forma parte de nuestra autenticidad, nuestro lado alternativo, aunque igual millones los estén escuchando...

En fin que la música que nos guste o escuchemos no depende de nosotros mismos si no del lugar en el que hayamos crecido, la vamos asociando con momentos, nos trae sensaciones, no anima, nos deprime, nos hace pertenecer a, y no vemos más allá (realmente).

Más allá de la pelea entre rockeros y reggaetoneros (que al final son lo mismo) y de ser alterntivo o salvajemente grupero, existe la música.

Seguramente el 98% de las tribus musicales jamás han escuchado música del Sahara o de Irán, Balcanica, Sufí!... es más por su mente no pasa que esto exista...

Y creo que en parte todo tiene que ver con asociación y pertenencia, la música que tienes te da la seguridad de pertenecer o aspirar a algo, ser como Daddy Yankee, pensar como Thom Yorke, ser un poeta como Sabina, un independiente como Delgadillo, ser fresa como Luis Miguel, por mencionar algunos, y la pertenencia a los rockeros, a los emos, a los rancheros, a los alternativos, etc.



A huevo soy mexicano me gusta el mariachi; soy chavo, me gusta el desmadre, bailar y el sexo, uso playeras piratas de ed hardy soy reggaetonero; uso tenis de colores, pantos de mezclilla y playeras locochonas soy electronico o alterntivo; tengo mata larga y uñas también, tomo cerveza y ron soy trovador; estoy despeinado uso mis doctor martens y playeras negras talla xxl, soy metalero... y así sucesivamente. Pertenencia. Repetición.



Es imposible (casi) luchar con esto porque no puedes controlar todo lo que oyes en tu entorno, irremediablemente si hoy voy a una fiesta, ya se que voy a escuchar, mañana que le prenda a la radio se que me van a repetir todo el día la rola de moda, si prendo mi compu, lo mismo hay, desde pequeños aprendemos de lo que escuchaban nuestros papás y hermanos...



Es un buffete musical donde tu escoges que te gusta y que no, y de ahi sirves tu gusto musical, sólo que es un buffete bastante pobre que depende de si naciste en México o Tanzania.

Esto viene al caso porque he decidido explorar todo, borrar de mi compu lo que me impusieron (pero me hicieron creer que yo escogí) y no conformarme, cada vez, en todo aspecto, me siento menos mexicano y más mundial... vamos a explorar todo!

Tal vez sería importante primero leer un anterior post: Música...

sábado, 16 de enero de 2010

El Amor según Krishnamurti.

¿Sabemos lo que el amor significa? El amor que no pide nada al otro. Pregúntenselo a sí mismos. El amor que no reclama nada de la esposa, del marido -nada le reclama al otro ni física ni emocional ni intelectualmente-. No sigue a otro, no tiene un concepto para luego perseguir ese concepto. Porque el amor no es celos no tiene poder en el sentido corriente de la palabra. El amor no busca posición, estatus, pretigio. Pero posee su propia capacidad, su propia destreza, su propia inteligencia.

miércoles, 6 de enero de 2010

La verdad referente al amor.

Como otras virtudes cósmicas, el amor tiene su falsificación humana. Ninguna artificialidad es más dolorosa que el seudoamor sea dado o recibido.
El amor verdadero es el estado natural del hombre y del universo. Por lo tanto, un hombre no natural no es capaz de él. Sólo una persona consciente es capaz del amor, pues florece únicamente con la ausencia de hostilidad inconsciente. Para hallar amor real debemos renuncia por nuestra voluntad a lo que nos gusta llamar amor.
Amor no es el intercambio de beneficios mutuos, no es emociones sentimentales, no es imitación inconsciente de quienes parecen amantes. El sufismo instruye, El amor no se aprende de hombres. Es mucho más elevado que los hombres.
Amor no es tomar una actitud que piensa uno que debe o es imperativo tener. Eso es solamente una actitud y nada más.
El amor nunca tiene que hacer nada por nadie. Si hay un sentido del deber, no es amor, sino compulsión egocéntrica.
Comienzan unas relaciones entre dos personas cuando reciben o esperan recibir alguna clase de premio una de la otra. Las relaciones cesan cuando no se da la recompensa o cuando creen que pueden ganarse en otro lugar un premio más grande. Estas son relaciones humanas, pero no es amor.
Si amamos en realidad a  otra persona, no buscaremos sólo aliviar su sufrimiento con palabras o acciones consoladoras. Más bien, lo dejaremos encararse a su crisis, sin interferir con la lección, sino ayudándole a comprenderla. Esto con frecuencia parecen ser indiferencia, pero es amor mezclado con prudencia...


...El amor no insiste por sí mismo en un objeto permanente. El reclamar una finalidad duradera indica seguridad, dependencia, esperanza de la devolución de recompensas y quizá adoración inconsciente del héroe. El amor no tienen nada de esto. No pide nada en particular sobre lo cual brillar. Nada más brilla.
El amor sólo es. Cuando vemos esto, ya no buscamos alguien a quién amar o alguien que nos ame. Nada más amamos y eso es todo.



Otras entradas sobre amor:


martes, 24 de noviembre de 2009

El peor mejor viaje de mi vida.

No se en que momento comenzó esta historia, pero hasta antes de esa noche habíamos viajado en un avión a Mérida con muchos motivos y razones, incluso yo había dejado mi trabajo y varias cosas más, en fin, porque todo pintaba perfecto, un gran negocio y una eterna amistad, hasta antes de esa noche el viaje se puede resumir en: avión-Holiday Inn-antro-casino-Holiday Inn, adiós... nada más.

Esa noche saliendo del hotel con mi maleta ya nada tenía sentido, estaba solo, sin motivos para estar ahí, sin tener a donde ir y lo peor de todo 5 días más para el regreso. De repente me encontraba en Yucatán sin nada, pero no podía llorar, ni gritar, ni nada, simplemente no lo podía creer. Habían pateado mi amistad y mi ser.

Tomé un taxi y le pedí me llevara a  un hotel bueno bonito y barato, o más bien  barato... y me llevó a un hostal donde una señora me recibió y le platiqué un poco la situación, hizo una llamada y me consiguió un cuarto rentado con un amigo suyo, me mostró el cuarto y la tarifa eran 80 pesos por noche! lo cual me pareció fantástico lo tomé y recordé que no estaba solo, tenía a mi familia y su apoyo incondicional, amigos y sus buenos y sinceros consejos, me tenía sobre todo a mi, 5 días por delante para divertirme como loco.


Salí de mi cuarto y me dirigí al centro específicamente a un bar, me recomendaron un lugar muy bueno para bailar, pagué mi cover y le pregunté a unos tipos -¿oigan este lugar se pone bien, se llena? es que vengo solo-
y se emocionaron, -ven te vamos a presentar a unas amigas!- y de ahí todo fue diversión, esa noche bailé, canté, hice el ridículo en un concursillo que organizó el animador, reí muchísimo y terminé en una mesa con 2 chicas y un tipo novio de una de ellas muy amable, me llevaron a donde me estaba hospedando en su coche, dormí feliz y un poco borracho..


Al siguiente día decidí hacer mi itinerario para los días siguientes, fui a comer delicioso a un mercado del centro, compré un sombrero hecho a mano increíble jajaja y me dirigí a la central para comprar boletos hacia Chichen Itzá y Cancún. De regreso pasó algo que cambiaría aún más mi viaje y le daría un giro y un sentido repentino, encontré una librería con libros usados, entré y tomé uno que llamó mi atención: EL PODER DE SU SUPERMENTE. No se como explicarlo pero el libro me fue guiando y enseñando a cada página, resolviendo todo lo que estaba pasando en esos momentos, como si alguien lo hubiera puesto ahí para mi. Me costó 25 pesos.

Esa tarde fue la liguilla del fútbol, así que entré a un lugar con pantalla gigante y cómodo para ver el partido, comí y bebí, me llamaron de otra mesa y me invitaron a la feria que había en xmatkuil a 25 minutos. Así que me fui a bañar pero los planes cambiarían nuevamente para bien.
Salí de mi cuarto obvio con mi sombrero y caminé hacia los bares, en eso un tipo se detuvo y me dijo -taxi amigouu!- lo vi y sabía que no era taxi y le dije, a cambio de que me llevara a un buen antro acepté pagarle porque me dijo que necesitaba dinero y me llevó a un antro presentándome como su primo gringo jajaja! asi que nuevamente bailé mucho y me divertí, después me llevó a otro lugar donde conocí a más gente, y entre esa gente conocí a una chica que definitivamente me sorprendió, platicamos, y me dio su teléfono, me despedí y regresé al otro lugar en fin una noche perfecta, ni me acuerdo como regresé a mi cuarto.




Al otro día me levanté temprano porque tenía mis boletos para Chichen Itzá y Cancún, me fui a la central y vamonos!!! llegamos en 2 horas mas o menos, los domingos es gratis para los mexicanos, pero con mi sombrero, mi playera que decía italia y mis gafas pues tuve que mostrar mi ife jajaja, ya adentro no puedo decir nada más que maravilloso, muchas historias, edificios, ciudades, un cenote...estuve como 5 horas por ahí turisteando y me encontré a un grupo de estudiantes que habían ido al primer antro así que me les pegué y tuve guía gratis! medité, leí mucho, reflexioné, me tomé muchas fotos y decidí cambiar mi boleto a Cancún por uno de regreso a Mérida para verme con la chava que había conocido me regresaron dinero y volví a Mérida.










De regreso me encontré con una gran sorpresa y es que el centro estaba lleno de vida, había baile masivo y gente por todos lados, me fui a bañar y a ponerme muy guapo porque esa noche vería a Magda (aunque no la pude ver), me divertí en el baile y con un show de payasos que me divirtió mucho, hasta me dedicaron unos chistes de chilangos, acabando el show fui a cenar delicioso con una bonita vista y decidí que era hora de dormir, el destino siguiente sería Celestún.





Es importante mencionar que durante todo el viaje recibí constantes llamadas mensajes de mi familia y amigos, que me apoyaban en todo, aunque no me sentí solo en ningún momento, su apoyo me hacía sentir más feliz, me reconfortaba como si recibiera abrazos y besos. Además el libro seguía ahí a cada página ayudándome a encontrar respuestas y sobre todo a encontrarme conmigo mismo. Este libro definitivamente es parte esencial del viaje y ahora de mi vida después les contaré más sobre él.

Amanecí muy temprano y fui a la central a comprar mi boleto a Celestún. Otra maravilla, no había mucha gente, nadé solo y sentí una comunión inexplicable, intransmisible, conmigo mismo, con el mundo, con Dios.
Estaba solo nadando en un mar inmenso y hermoso, y cantaba y nadaba y me aventaba me tomaba fotos.
Reí y fui feliz. El sol se fue y entonces era hora de regresar, fui a cenar un delicioso caldo de pollo muy distinto al que conocía yo, perdí el camión de las 6:30 tendría que esperar al de las 8 así que fui a un café internet a escuchar música y platicar con mis amigos. A las 10 estaba en Mérida y fui a ver a Magda, aunque estaba con ella no sentí lo mismo que el día anterior, no lo se, sabía que se terminaría eso, pero así tenía que ser y no tenía porque sentirme mal, pensar en ella me hace sonreír, es hermosa y llena de vida a pesar de que me plantó dos veces, no fue problema, para mi ya nada es problema y entonces lo comprendí, le dije que lo mejor del viaje había sido conocerla a ella y no le mentí.




Me dormí tranquilo, el siguiente día había que tomar el avión. El último día preparé mi maleta y le agradecí al señor de los departamentos y a la señora que me los consiguó no la encontré pero le dejé mensaje y bendiciones a los dos.

Fui a una plaza en lo que salía mi avión, nada extraordinario, tenía que adaptarme a la vida de plazas y avenidas, gente y aparadores nuevamente. De camino al aeropuerto iba completo, revitalizado, feliz, y pensando en regresar o definitivamente vivir ahí en Mérida.





A cada cosa que sucedía a cada problema siempre encontré a alguien o una solución, un libro, una persona, una calle, un algo, es un viaje que no puedo describir con palabras ni letras, pero ahora mismo me encuentro en mi casa sonriendo y con mucho aire en el pecho, he encontrado lo que había estado buscando toda mi vida, a mi.
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lunes, 7 de septiembre de 2009

El aborto como estrategia.

No me gustaría emitir un juicio a favor o en contra del aborto, por la sencilla razón de que no lo tengo. A veces me pregunto ¿Cuantas parejas habrán abortado en algún momento de su vida? y sin dudar me atrevería decir que la mayoría. Todos por lo menos conocemos a alguien que lo ha hecho. Todos somos todos.
La pregunta sería entonces ¿Cuantos abortos en promedio sufre una mujer antes de decidir tener un hijo? El peso que carga una persona por este acto sobre todo en la mujer es grande y casi inborrable, es un secreto a voces y no hay encuestas claras, pues pocos aceptarán haberlo hecho, es un acto prohibido, inmoral, inaceptable, irresponsable y común.

El juicio moral depende de la etica con que cada persona viva su vida. Pero en cuanto a la legalización estamos hablando de algo completamente diferente.

Segun el INEGI en el 2005 hay un índice de población de +113,330 lo cual daba buenos números tanto para el gobierno y los hospitales. Ambos tenían 163,212 nuevos clientes cada año, sin embargo las estadísticas aparentemente bajaron y al día de hoy hay menos nacimientos, cada vez las familias son más pequeñas o las parejas ni siquiera tienen hijos, si a esto le aumentamos el aborto pues, la poca clientela se estaba yendo a quirofanos clandestinos que por supuesto no pagan impuestos, por lo que legalizar el aborto, es una estrategia que favorece tanto al gobierno como a los hospitales ya que los lugares que se estaban dejando de ocupar por nacimientos ahora lo ocupan los abortos, además que estas clínicas no clandestinas sí pagan impuestos; lo que represente la vida de un feto, o lo que opine la religión de ello es cosa aparte. Increíblemente el marketing llegó a influir en la decisión de legalizar el aborto. Claro siempre y cuando sea dentro de un determinado numero de semanas donde se corre menor riesgo, negocio seguro.

Continuará...

lunes, 3 de agosto de 2009

La comida en México.

Como muchos saben desde hace 6 meses llevó una alimentación sana y balanceada, no me gusta decir "dieta" porque desde ahí empezamos mal, la gente lo malinterpreta y no se imagina que como 5 veces al día y lo hago por salud no por vanidad.

Llevar esta alimentación (pescado, atún, pollo, frutas verduras, cereales, agua, pasta, arroz...) me ha llevado a darme cuenta de cosas que antes no veía.

Mexico ocupa los primeros lugares en lo que se refiere a obesidad, falta de ejercicio, consumo de refresco, horas de tv e internet, etc.

Y no es extraño pues en nuestra cultura la comida es el punto principal de casi todas las relaciones y actividades: se apuesta "una buena comida", se reúne con la familia a comer, se cierran negocios, se festejan logros, se entablan amistades o se disfruta de eventos, por mencionar algunos ejemplos.

La hora de la comida es sagrada. Sobre todo la que se da en familia en regiones no globalizadas y alejadas de las grandes ciudades, se desayuna come y cena con todos; en las ciudades por cuestiones de tiempo y distancias la comida en familia queda reservada para el fin de semana y restaurante.

Ahora bien, a pesar de ser casi un rito, la comida mexicana tiende a no ser sana y por lo tanto engordar. Basta con ver nuestro entorno, todo tipo de restaurantes, cantinas, fondas y puestos que van desde los de lámina blanca hasta una bicicleta con tacos de canasta.

Curiosamente la comida en México es valorada no tanto por sus propiedades sino por la condimentación y tiempo de elaboración, que esto es asociado con el amor o cariño. Si una persona llega a la oficina con un mole negro, "tortillitas" y un arroz blanco con verduras, es visto como una persona querida en casa y por eso se le envían esos platillos, en cambio si alguien llega con una ensalada de atún y arroz hervido, es soltero, no lo quieren o se quiere poner "mamado".

Por eso las fondas y puestos de guisados tienen tanto éxito, no así aquellos lugares que venden comida sana, no condimentada.

Un niño "gordito" es un niño sano.

En México no se come hasta quedar satisfecho, se come hasta quedar lleno, porque hasta es de mala educación, es mal visto rechazar otro platito de pozole y no llevarse itacate.

En un país así ¿como se puede comer sano?, incluso ¿como se puede no ser mal visto por querer comer sano?

En un país donde las verduras son obligación -cómete las verduras y la sopa si no!-...y los dulces son un premio. Donde también es un premio y diversión ir a McDonals, los padres piensan que hacen un bien a sus hijos y los hacen felices con su cajita feliz.

Continuará...

domingo, 2 de agosto de 2009

Masas y Capitalismo IV. El Laberinto de la Soledad

Este es un libro clásico, que según muchos han leído pero nadie se acuerda bien que dice.
Sin duda nuestro país es muy peculiar y es increíble que un libro publicado en 1950 siga describiendo al mexicano actual. Me gustaría tocar 3 puntos importantes: la noche de fiesta, el amor y la soledad. Aquí lo más interesante:


En el alarido de la noche de fiesta nuestra voz estalla en luces y vida y muerte se confunden; su vitalidad se petrifica en una sonrisa: niega la vejez y la muerte, pero inmoviliza la vida.

Es sorprendente la significación casi fisiológica y destructiva de esa palabra: vivir quiere decir excederse, romper normas, ir hasta el fin (¿de qué?), experimentar sensaciones.

Son incalculables las fiestas que celebramos y los recursos y tiempo que gastamos en festejar.

Pero un pobre mexicano ¿cómo podría vivir sin esas dos o tres fiestas anuales que lo compensasn de su estrechez y miseria? Las fiestas son nuestro único lujo; ellas sustituyen, acaso con ventaja, al teatro y a las vacaciones, al "week end" y al "cocktail party" de los sajones, a las recepciones de la burguesía y al café de los mediterráneos.

Esa noche los amigos, que durante meses no pronunciaron más palabras que las prescritas por la indispensable cortesía, se emborrachan juntos, se hacen confidencias, lloran las mismas penas, se descubren hermanos y a veces, para probarse, se matan entre sí. La noche se puebla de canciones y aullidos.

Porque el mexicano no se divierte: quiere sobrepasarse, saltar el muro de la soledad que el resto del año lo incomunica. Todos están poseídos por la violencia y el frenesí. Las almas estallan como los colores, las voces, los sentimientos. ¿Se olvidan de sí mismos, muestran su verdadero rostro? Nadie lo sabe. Lo importnte es salir, abrirse paso, embriagarse de ruido, de gente, de color. México está de fiesta. Y esa fiesta, cruzada por relámpagos y delirios, es como el revés brillante de nuestro silencio y apatía , de nuestra reserva y hosquedad

En ciertas fiestas desaparece la noción misma de Orden. El caos regresa y reina la licencia. Todo se permite: desaparecen las jerarquías habituales, las distinciones sociales, los sexos, las clases, los gremios. Los hombres se disfrazan de mujeres, los señores de esclavos, los pobes de ricos. Se ridiculiza al ejército, al clero, a la magistratura. Gobiernan los niños o los locos. Se comenten profanaciones ritules, sacrilegios obligatorios. El amor se vuelve promiscuo. A veces la fiesta se convierte en Misa NEgra. Se violan reglamentos, hábitos, costumbres. El individuo respetable arroja su máscara de carne y la ropa oscura que lo aísla y, vestido de colorines, se esconde en una careta, que lo libera de sí mismo.

A través de la fiesta la sociedad se libera de las normas que se ha impuesto. Se burla de sus dioses, de sus principios y de sus leyes: se niega a sí misma.

Las fronteras entre espectadores y actores, entre oficiantes y asistentes, se borran. Todos forman parte de la Fiesta, todos se disuelven en su torbellino. Cualquiera que sea su índole, su carácter, su significado, la Fiesta es participación. Este rasgo la distingue finalmente de otros fenómenos y ceremonias: laica o religiosa, orgía o saturnal, la Fiesta es un hecho social basaddo en la activa participación de los asistentes.

Y es significativo que un país tan triste como el nuestro tenga tantas y tan alegres fiestas. Su frecuencia, el brillo que alcanzan, el entusiasmo con que todos participamos, parecen revelar que, sin ellas, estallaríamos. Ellas nos liberan, así sea momentáneamente, de todos esos impulsos sin salida y de todas esas materias inflamables que guardamos en nuestro interior.

No hay nada más alegre, que una fiesta mexicana, pero también no hay nada más triste. LA noche de fiesta es también noche de duelo.

Si en la vida diaria nos ocultamos a nosotros mismos, en el remolino de la fiesta nos disparamos. Más que abrirnos, nos desgarramos. Todo termina en alarido y desgarradura: el canto, el amor, la amistad. La violencia de nuestros festejos muestra hasta que punto nuestro hermetismo nos cierra las vías de comunicación con el mundo.

...¿qué es la muerte? No hemos inventado una nueva respuesta. Y cada vez que nos la preguntamos, no sencogemos de hombros: ¿qué me importa la muerte, si no me importa la vida?

Una civilización que niega a la muerte, acaba por negar la vida.

EN SUMA, si en la Fiesta, la borrachera o la confidncia nos abrimos, lo hacemos con tal violencia que nos desgarramos y acabamos por anularnos. Y ante la muerte, como ante la vida, nos alzamos de hombros y le oponemos un silencio o una sonrisa desdeñosa. La Fiesta y el crimen pasional o gratuito, revelan que el equilibrio de que hacemos gala sólo es una máscara, siempre en peligro de ser desgarrada por una súbita explosión de nuestra intimidad.

Cualquier ruptura (con nosotros mismos o con lo que nos rodea, con el pasado o con el presente), engendra un sentimiento de soledad.

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Los regímenes totalitarios no han hecho sino extender y generalizar, por medio de la fuerza o de la propaganda, esta condición. Todos los hombres sometidos a su imperio la padecen. En cierto sentido se trata de una transposición a la esfera social y política de los sistemas económicos del capitalismo. La producción en masa se logra a través de la confección de piezas sueltas que luego se unen en talleres especiuales. La propaganda y la acción política totalitaria -así como el terror y la represión obedecen al mismo sistema. La propaganda difunde verdades incompletas, en serie y por piezas sueltas. Más tarde esos fragmentos se organizan y se convierten en teorías políticas, verdades absolutas para las masas.

Es revelador que nuestra intimidad jamás aflore de manera natural, sin el acicate de la fiesta, el alcohol o la muerte.

Nos movemos en la mentira con naturalidad. Durante más de cien años hemos sufrido regímenes de fuerza, al servicio de las oligarquías feudales, pero que utilizan el lenguaje de la libertad.

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Continuará...